En Euskadi, fondos y EPSV “tienen una penetración superior a la del resto de España”

Los expertos en inversiones coinciden en el foro El Correo - BESTINVER en que, con los depósitos y los bonos con interés nulo, es el momento de la renta variable.

17/10/2017
En Euskadi, fondos y EPSV “tienen una penetración superior a la del resto de España”

El pasado 8 de octubre se publicó en El Correo un amplio reportaje sobre el foro El Correo – BESTINVER celebrado en Bilbao, en el que varios expertos debatieron sobre ahorro e inversión en España en general y en el País Vasco en particular. El evento contó con la presencia de Beltrán de la Lastra, nuestro presidente y director de inversiones.

Penetración de fondos y EPSV: por encima del resto de España

Entre los participantes hubo consenso en que dada la situación actual, con los depósitos y los bonos con interés nulo, es momento para la renta variable. Eso sí, siempre debemos ser conscientes de que invertir en renta variable requiere de una clara vocación a largo plazo. En este sentido, se destacó que la penetración que fondos y EPSV tienen en Euskadi es superior a la del resto de España.

BESTINVER EPSV ofrece dos planes de previsión social individual para inversores con residencia fiscal en el País Vasco: BESTINVER Futuro y BESTINVER Consolidación.

“Todo el que sea capaz de ahorrar debería poner ese dinero a ahorrar”

“Cuesta mucho ganar algo de dinero y es una pena dejarlo luego en un cajón sin que se ponga a trabajar para nosotros. Todo el que pueda, todo aquel que sea capaz de generar ahorro, debería poner ese dinero a trabajar”. La recomendación partió de Beltrán de la Lastra, presidente y director de inversiones de la firma Bestinver, y fue secundada por todos los expertos que el pasado jueves participaron en un foro organizado por EL CORREO.

En el encuentro se abordaron cuestiones como el tipo de productos financieros, su accesibilidad para el pequeño ahorrador, los modelos de gestión, el momento bursátil o la cultura financiera vasca. Y para reflexionar sobre ellos compartieron mesa, además del máximo responsable de Bestinver, el presidente del Instituto de Analistas Financieros en el País Vasco, Juan Carlos Matellanes, el presidente de la Bolsa de Bilbao, Manuel Ardanza, el exconsejero de Hacienda del Gobierno vasco y antiguo director de una gestora de patrimonios, Alfonso Basagoiti, y el consejero delegado de Kutxabank Gestión, Joseba Orueta. En la cita participaron Íñigo Barrenechea, director general del periódico, y Manu Alvarez, su corresponsal económico, que dirigió el debate.

Tras su consejo inicial, De la Lastra incidió en que actualmente invertir en productos financieros no es exclusivo de grandes capitales, sino que está al alcance de las economías domésticas. Y puso a su gestora como ejemplo: “La aportación mínima para los fondos de inversión que gestionamos es de 6.000 euros y en fondos de pensiones aún menos, a partir de 200 euros. No son importes enormes”, señaló el presidente de Bestinver, firma que gestiona un patrimonio de 6.000 millones de euros de más de 40.000 inversores, y que recientemente ha abierto una oficina en la Gran Vía de Bilbao. “Hay tanta diversidad de productos financieros que son accesibles para todos. En España hay más de 10 millones de partícipes en fondos de inversión y en este país no hay 10 millones de grandes patrimonios”, recordó por su parte Matellanes.

No obstante, advirtió que “no todos los productos financieros son adecuados para todas las personas”. El presidente del Instituto de Analistas Financieros en el País Vasco incidió en que además del riesgo “hay que mirar cuándo voy a necesitar ese dinero, a qué quiero destinarlo, etc. y habrá productos que son adecuados para unas personas o unas necesidades y otros que no”. En este sentido, Ardanza recordó que “las reglas de oro para un gestor de fondos son la seguridad, la rentabilidad, la liquidez y la diversificación”. Por ello, destacó la importancia de establecer correctamente el perfil de riesgo de cada inversor.

“Invertir sí, pero cada uno con su perfil”, manifestó el presidente de la Bolsa de Bilbao. Basagoiti coincidió con sus predecesores en que “el dinero hay que ponerlo a trabajar”, en la importancia de “establecer los objetivos y el destino de la inversion” y en la de “definir el perfil de riesgo del inversor”. Sobre este último aspecto, afirmó que “en esta época invertir sin riesgo es imposible” e introdujo otros dos elementos a tener en cuenta: “la fiscalidad y las comisiones de gestión”. El exconsejero vasco de Hacienda avisó que ambos factores inciden de manera importante en los rendimientos del producto, hasta el punto de que “pueden causar rentabilidades negativas”.

La confianza, fundamental

Por su parte, Orueta aseguró que los depósitos, “que históricamente han tenido y aún tienen una penetración altísima entre los clientes más conservadores, no tienen rentabilidad real”, por lo que muchos minoristas !están entrando en la inversión colectiva!. A este respecto, indicó que “estamos en máximos de volumen en fondos de inversión en España”, y recordó que en Euskadi tanto estos productos como las EPSV “tienen una penetración superior a la del resto de España”. “¡Claro que hay que poner el dinero a trabajar y al menos batir a la inflación!”, a la que el consejero delegado de Kutxabank Gestión denomina “el ladrón silencioso”.

Pero como todo el mundo sabe –y se demuestra estos días en Cataluña–, no hay nada más miedoso que el dinero. Así que aunque todos los presentes en el foro coincidieron en la conveniencia de que los ahorradores –grandes o pequeños– intenten obtener alguna rentabilidad a su dinero, surge la cuestión de la confianza, muy tocada por todo lo acontecido en el ámbito financiero durante la última crisis. “La confianza hay que ganársela y por ello animo al inversor a que pregunte a su gestor qué parte de su patrimonio tiene invertida en los fondos que gestiona”, comentó De la Lastra, partidario del contacto directo con los clientes y cuya firma, Bestinver, ofrece 14 productos tanto de renta variable como fija, EPSV, planes de pensiones y otros. Basagoiti consideró que “no se perdió la confianza en los gestores, sino en el mundo financiero en general y por otras actividades de las entidades”, pero también puntualizó que lo que hay que tener es un gestor y «no un intermediario».

Sin embargo, Orueta dijo que esa relación directa del gestor con el inversor es «difícilmente trasladable al cliente minorista». «10 millones de partícipes no pueden tener contacto con el gestor”, afirmó. “Ese contacto es a través de la red comercial que distribuye mi producto y que hay que procurar que lo haga de forma correcta, con conocimiento, dando explicaciones al cliente, elaborando su perfil y que sea el idóneo para esa persona”, sostuvo el responsable de Kutxabank Gestión.

Ardanza defendió que pese a los problemas surgidos durante la crisis, “siempre ha habido un nivel de transparencia altísimo en el mercado de valores”. “Otra cosa» –matizó el presidente del parqué bilbaíno– “es que los inversores no han utilizado las herramientas que están expuestas en la página web, folletos, hechos relevantes, etc.” Y Matellanes resaltó la importancia que en el momento actual tiene la confianza, porque “antes muchos ahorradores tenían su dinero en un depósito, que era un producto sencillito de entender, pero ahora el sustituto son los fondos y la gente se está desplazando a ellos. Pero, ¿saben lo que hay detrás de un fondo?”, se preguntó. Por eso, el presidente del Instituto de Analistas Financieros en el País Vasco concluyó que la confianza en los profesionales de la gestión es ahora aún más necesaria.

Apuesta por la renta variable para reforzar la cultura financiera

La crisis financiera y la consiguiente intervención de los bancos centrales ha creado una situación excepcional. Se ha llegado a emitir deuda a tipos negativos (es decir, que el comprador pague en vez de recibir un interés), mientras los depósitos reducían su remuneración hasta prácticamente cero. En este contexto, todos los participantes en el foro organizado por EL CORREO coincidieron en su apuesta por la renta variable frente a la fija, si bien también manifestaron la necesidad de que se refuerce la cultura financiera para que los ciudadanos entiendan bien la situación y asuman que “no hay rentabilidad sin riesgo”.

Cuando se trata de la inversión a largo plazo, la resolución del dilema es “de cajón”, según explicó Beltrán de la Lastra, presidente y director de inversiones de Bestinver. “Se trata de comparar la expectativa de tener en siete años lo mismo que ahora, o incluso algo menos, invirtiendo en renta fija, frente a la posibilidad de doblar la cantidad en este periodo con renta variable”, señaló. En su opinión, el actual escenario de depósitos y bonos a cero es una oportunidad para los gestores de poder mostrar qué significa “poner el dinero a trabajar”. ”

La renta variable siempre ha dado más rentabilidad que la fija en el tiempo”, convino Joseba Orueta, consejero delegado de Kutxabank Gestión. A su juicio, esa máxima cobra aún más sentido en la presente situación, después del desplome de los tipos de interés en los últimos años hasta el punto de que Alemania llegó a emitir deuda a diez años a tasas negativas. Este recorrido, que ha posibilitado ganancias espectaculares para la renta fija, está agotado, apuntó, por lo que “no parece razonable apostar por esta opción”.

En el otro extremo, añadió, “invertir en renta variable tiene sentido porque las expectativas de beneficios son satisfactorias”. Juan Carlos Matellanes, presidente del Instituto de Analistas Financieros en el País Vasco, recordó que “la renta fija también da sustos, algo que desconoce mucha gente”. Pero, tras expresar su inclinación por la renta variable, también planteó la pregunta de si puede estar demasiado cara tras las subidas que ha experimentado.

Por su parte, Manuel Ardanza, presidente de la Bolsa de Bilbao, señaló que también hay que contemplar otros activos como los inmobiliarios, como refleja el éxito de las ‘socimis’ en Bolsa, pero sobre todo hizo hincapié en la necesidad de que se fomente la educación financiera. “El inversor debe entender que la seguridad total no existe”, afirmó. Con su habitual gracejo, Alfonso Basagoiti, exconsejero de Hacienda del Gobierno vasco, ahondó en la misma idea. “El ciudadano medio quiere poco riesgo, pero no rebaja sus expectativas de rentabilidad.

No se puede tener bolsillo de cerveza y gusto de champán”, ironizó. Aumentar la cultura financiera implica conocer bien los riesgos que uno quiere correr, asumir que puede haber situaciones coyunturales de pérdidas, entender la necesidad de diversificar… y también saber qué comisiones se están aplicando. En este sentido, no ha sido raro en estos tiempos de crisis que el inversor se encuentre con caídas en el valor de su fondo. ¿Cómo explicarle que encima el gestor se lleva su tarifa en esas condiciones? “No es algo inusual. Hay fondos de pensiones de entidades sólidas que en los últimos diez años han dado sólo una rentabilidad del 1%”, dijo Basagoiti.

Orueta, sin embargo, aseguró que ese caso es una excepción alejada de la media de rentabilidad de la inversión colectiva. “Lo lógico es que ese fondo desaparezca por mala gestión”, aseguró. No obstante, defendió que los profesionales deben cobrar por sus servicios como los abogados lo hacen incluso cuando pierden el caso. Cultura financiera vasca Todos los participantes también coincidieron en que la cultura financiera en Euskadi, donde ha sido tradicional tener acciones, es mayor que en otros territorios. “He desarrollado casi toda mi vida laboral en Londres y cuando vine a España me encontré un panorama desolador. El País Vasco era la zona más avanzada, de lejos”, relató De la Lastra.

Basagoiti recordó que la Bolsa de Bilbao fue la única que nació “privada”, por impulso de las empresas que necesitaban financiación. “El esplendor de los años 20 estuvo ligado a la riqueza financiera”, apostilló Ardanza, actual presidente de la ‘plaza’. “Hubo también un efecto seguimiento de la burguesía vasca, que tenía acciones”, añadió Matellanes. Aunque el modo de invertir ha cambiado, se ve esa herencia en que en Euskadi hay más penetración de fondos y EPSVs que en el resto de España, según explicó Orueta. “Pero es gracioso porque hay un cierto ‘efecto Ikea’: la gente tolera mejor los vaivenes de la cartera de acciones que ha confeccionado personalmente que las oscilaciones de los fondos”, se lamentó.

La elección entre los grandes bancos y las gestoras independientes

La recomendación general es que uno se ponga en manos de un profesional para que le invierta sus ahorros de forma acorde a su perfil de riesgo y con una diversificación adecuada. Pero ese asesoramiento lo puede recibir tanto en un gran banco, que normalmente gestiona un gran volumen de fondos, o una gestora más pequeña e independiente, que realiza un trabajo más artesanal.

En la mesa estaban representados ambos modelos: Kutxabank, por un lado, y Bestinver, por el otro. Bestinver es la gestora independiente líder en fondos de inversión en España y uno de los principales exponentes del ‘value investing’, cuya filosofía consiste en estudiar en profundidad las compañías para detectar valores infravalorados y con buenas perspectivas de negocio.

“Nuestra base es la alineación de intereses con el cliente en la búsqueda de rentabilidad. Buscamos un equilibrio entre disponer de los recursos adecuados para tener una gran capacidad de análisis y acceso a los equipos de gestión de las empresas con la agilidad suficiente para movernos”, explicó su presidente, Beltrán de la Lastra. “Nosotros manejamos 6.000 millones. Si tienes que gestionar 100.000 millones, como tienen los gigantes del sector, no puedes invertir donde quieres”, añadió.

El consejero delegado de Kutxabank Gestión, Joseba Orueta, aseguró que hay hueco para todos los modelos, pero también reivindicó que la difusión de los fondos de inversión, un producto que calificó de “muy adecuado para los pequeños ahorradores”, no habría llegado a sus cotas actuales de no ser por la apuesta decidida de las entidades de crédito por esta opción. “Yo quiero romper una lanza por nuestras redes. Destinamos grandes esfuerzos a que las sucursales comercialicen de forma correcta las cosas. Es cierto que cobramos más cuanto más patrimonio nos entre. Pero la gente no es tonta. Si no lo hiciéramos bien, no nos confiarían su dinero”, subrayó.

Muy político, como requiere su papel de presidente de la Bolsa de Bilbao, Manuel Ardanza, enfatizó que la historia de las gestoras de fondos de inversión es “muy Buena” y también aconsejó a los ahorradores que busquen asesoramiento en la inversión individual. Juan Carlos Matellanes, por su parte, destacó la importancia de “buscar un gestor de confianza” que se alinee con tus intereses “y no intente colocarte lo que le conviene a la red por el motivo que sea”. “De lo que no soy partidario es de esos lobos esteparios que hacen todo ellos solos”, apostilló.

Más polémico, Alfonso Basagoiti advirtió de que, aunque ha habido un cambio importante a mejor, en el pasado se ha gestionado mal el conflicto de intereses entre los bancos y sus fondos, porque se colocaban las acciones que quería la entidad. “Eso de las ‘murallas chinas’ era un ‘cuento chino’», ironizó. «Y por mucho que se haya avanzado y que el problema ya no exista, puede haber quedado un resquemor en los ciudadanos”, apuntó.

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