“Ha sido fundamental invertir en los momentos de incertidumbre”

Eduardo Roque, Director de Renta Fija, nos comenta el entorno actual de la deuda y la TIR o rentabilidad esperada en nuestros diferentes fondos de Renta Fija.

14/03/2023
“Ha sido fundamental invertir en los momentos de incertidumbre”

Hacía muchos años que los inversores no veían una oportunidad en el mercado de deuda como esta. Pese a las fuertes subidas registradas por los fondos de renta fija de Bestinver en los últimos meses, las carteras siguen acumulando unas TIR – rentabilidades esperadas – históricas. “En 2022 vivimos el que yo creo que fue el peor año de la historia en renta fija europea, sobre todo para la parte más conservadora”, explica Eduardo Roque, director de Renta Fija en la gestora de Bestinver. “Pero la verdad es que hubo muchas oportunidades y, fíjate que, desde octubre, Bestinver Renta ha hecho una rentabilidad del 7% y Bestinver Deuda Corporativa del 11%”, añade el gestor. El 2023, también ha arrancado con fuerza, pero el potencial de las carteras sigue siendo muy atractivo.

En un momento de mercado tan interesante, la inversión en deuda está acaparando la atención popular. Símbolo de ello han sido las colas que se habían formado en las oficinas del Banco de España para comprar letras del Tesoro… “Sí, la renta fija va a volver a ser ese activo que daba tanta estabilidad en las carteras y que había desaparecido con toda la volatilidad que hemos sufrido”, reflexiona Roque. Sin embargo, el gestor considera que el caso de las letras es especial. “Creo que es consecuencia de que los bancos no están remunerando [el ahorro], porque las letras yo las veo más como un proxy de liquidez que como una inversión en renta fija”, argumenta. “Sin embargo, veo que nuestro producto de liquidez, de renta fija a corto plazo, Bestinver Corto Plazo, es una inversión muchísimo más interesante”, detalla. “Tenemos ahora una TIR, o rentabilidad esperada, del 3,8% en una cartera que tenemos a menos de un año”. De hecho, hay que recordar que las letras cotizan en el mercado del mismo modo que lo hacen los propios fondos de inversión. Por ejemplo, las letras que vencen este marzo de 2023 y que se emitieron en marzo del año pasado, han caído desde entonces un 0,5% en precio. En el mismo periodo de tiempo, Bestinver Corto Plazo ha subido un 0,1%. Un hecho que pone de manifiesto el valor de la gestión activa.

En este entorno, hay quien piense si realmente este es el mejor momento para invertir, si no merece la pena esperar un poco más. Si los bancos centrales van a subir aún más los tipos de interés, ¿por qué no esperar a ese momento para aumentar la inversión en renta fija? ¿Por qué hacerlo ahora si todavía pueden subir más? “Lo importante no es si los bancos centrales van a seguir subiendo tipos o no, que, por supuesto que van a seguir, si no lo que está descontando ya el mercado”, contesta Roque. Actualmente, las subidas futuras del banco central ya están puestas en precio en los activos. Ante el buen ritmo económico y la persistencia de la inflación, la deuda está descontando que los tipos estarán en el 4% en Europa para diciembre y en el 5,5% en EE. UU. para verano. “Eso ya está metido en el precio de los bonos”, explica. Por otro lado, Roque subraya que la rentabilidad esperada de los fondos es actualmente muy alta, lo cual es un factor de protección muy importante. Por ejemplo, Bestinver Renta tiene una TIR del 6%. Eso quiere decir que, simplemente por el devengo, por el paso del tiempo, Bestinver Renta va a dar un 6% de aquí a un año. “No tenemos la bola de cristal, no sabemos si ese 4% que está descontando el mercado para el BCE va a ser suficiente para bajar la inflación o no; pero sí sabemos la TIR que tienen ya los fondos”, apunta el gestor. “Todo lo que un inversor vaya metiendo ahora en los fondos de renta fija va a hacer un precio muy bueno de cara a futuro por esas TIR o rentabilidades esperadas que tienen las carteras”.

En este entorno, se han disparado los flujos que entran en la deuda de gobiernos o grado de inversión (bonos de una alta calificación crediticia y que en una crisis deben sufrir menos que los de emisores con mayor riesgo de quiebra). ¿Cómo está influyendo esta tendencia en el día a día del equipo de renta fija de Bestinver? “Nos está viniendo de maravilla, sobre todo para todas esas compras que, como ya hemos hablado, hicimos el año pasado”, expone Roque. “Teníamos la cartera preparada para ello, fuimos muy exigentes en las compras que hicimos a finales de año, sobre todo en el primario, donde no comprábamos nada que no tuviera un diferencial contra el libre de riesgo por encima de la pandemia”, detalla el gestor. En este contexto, los flujos que están entrando en este segmento están contribuyendo aún más a las carteras. Sin embargo, hay una segunda reflexión. “Me duele un poco que, después del ejercicio tan difícil que tuvimos el año pasado y tener unas TIR (o rentabilidades esperadas) tan buenas, se estén canalizando los flujos del inversor hacia productos como los fondos garantizados a 2 o 3 años, donde hemos visto que al cliente le queda una rentabilidad neta del 1,5% o 2%…”, reflexiona Roque. “Fondos de rentabilidad objetivo a corto plazo, ¿por qué? Sobre todo, en estos momentos en los que hemos tenido estas caídas en los precios de los bonos, donde se pueden hacer carteras más a largo plazo, donde el inversor puede aprovechar esas TIR o rentabilidades esperadas…”, añade.

Al hablar de renta fija, Roque prefiere analizar los casos concretos de las inversiones que de generalizar sobre los segmentos ‘high yield’ o grado de inversión. En la volatilidad de los últimos meses, ha encontrado oportunidades en todo tipo de segmentos de la deuda. Por ejemplo, está el caso de la compañía de muebles y electrodomésticos francesa BUT, que, debido al miedo a la crisis, vio subir la TIR de su bono al 12%. “El mercado exagera mucho y estaba adelantando una recesión muy fuerte – parecía que ya nadie iba a comprar en tiendas de muebles”, detalla Roque. El equipo también ha encontrado oportunidades muy buenas en el grado de inversión. “Lo que veíamos era que en empresas que no podíamos invertir porque, pese a que nos gustaban mucho, estaban carísimas”, explica el gestor. Este fue el caso de la eléctrica italiana Enel, que salió con un bono por encima del 4% de rentabilidad u la danesa de renovables Orsted, que también salió con un bono por encima del 4%. Pasados unos meses, “ahora los primarios están saliendo bastante más caros y todo el mundo quiere comprar y la realidad es que ya no están al mismo nivel que estaban antes – por eso la cartera que hicimos antes ahora tiene mucho valor”, relata Roque.

Esto se está traduciendo en unas rentabilidades de las carteras muy interesantes. Por ejemplo, el Bestinver Corto Plazo, que es el fondo más conservador, el que compite con letras o depósitos, tiene actualmente una TIR o rentabilidad esperada de aquí a un año del 3,8% con una comisión del 0,15%. “La rentabilidad neta para el cliente es verdaderamente atractiva”, explica Roque. Por otro lado, el Bestinver Renta, que sigue siendo, de media, grado de inversión, tiene un 6,2% de TIR en una cartera a aproximadamente cuatro años. Finalmente, Bestinver Deuda Corporativa, que invierte en empresas ‘high yield’ y en deuda subordinada, tiene una TIR del 8% para los próximos cuatro años.

¿Cuáles son los cambios más relevantes de las carteras de Renta Fija en los últimos meses? Para Roque, “ha sido fundamental invertir en los momentos en los que más asustaba hacerlo o más incertidumbre había”. “Lo más relevante ha sido toda la inversión disciplinada que estuvimos haciendo el año pasado de aquella liquidez que teníamos del 15%-20% en 2021, cuando lo veíamos todo tan caro”, narra Roque. “Ojalá lo hubiésemos invertido todo en los mínimos de octubre, pero nadie tiene la bola de cristal, por eso lo fuimos invirtiendo a lo largo del año hasta quedarnos en el 3% de liquidez a finales de 2022”, matiza el gestor. Por otro lado, Roque explica que otra de las claves ha sido que el equipo ha estado muy activo en la gestión de la duración de tipos. “Esto lo hemos hecho muy bien este año: al principio, entramos con bastante duración y, por ejemplo, en enero, la TIR a diez años del bono alemán pasó de estar al 2,55% a estar por debajo del 2% y vimos que era demasiado”, apunta Roque. “En realidad, veíamos que el crecimiento seguía siendo fuerte y que esto no iba a gustar mucho a los bancos centrales porque iba apoyar una inflación alta”. Por eso, el equipo bajó agresivamente la duración a la sensibilidad tipos y eso ha protegido mucho las carteras ahora. “Al mismo tiempo, el crédito, que habíamos alargado con todas esas compras que habíamos hecho, nos ha dado esa rentabilidad buena”, añade el gestor. “Ahí lo que hemos hecho ha sido cubrir un poco las carteras, aumentar la liquidez al 7% y cubrir un poco ese riesgo de crédito que también nos ha funcionado”, matiza. “No pensamos que el crédito esté muy caro, pero sí que se ha normalizado respecto a esos niveles que, sobre todo en Europa, teníamos a final de año donde hablábamos de tasas de default descontadas del 9%”. Ahora, en Europa estamos al 2,75%.

En el mercado hay mucho debate con la duración. ¿Compensa asumir el riesgo de una duración más larga en aras de la rentabilidad? “El último movimiento sí ha sido el de alargar la duración, ahora que el bono americano se ha ido por encima del 4%, que se ha ido el bono alemán al 2,75% (máximos)…”, contesta Roque. “Esto es sentido común: desde diciembre del 2021 hasta ahora, el bono alemán ha caído un 22%”, matiza el gestor. “¡El llamado libre de riesgo! Sí, estaba carísimo, pero ahora ha tenido ya un recorrido muy fuerte, fruto de la subida de tipos de los bancos centrales… Si el inversor piensa que ese 4% [de tipos] que ya está descontado para Europa es suficiente, tiene que ir alargando esa duración por esa caída tan fuerte que ha tenido el bono”, explica Roque. El gestor pone de relieve que los economistas están incrementando las perspectivas de crecimiento e inflación tanto para la eurozona y EEUU. Sin embargo, el gestor cree que el endurecimiento de la política monetaria sí que va a lastrar a la economía. “En ese momento, tener duraciones de tipos más largas va a proteger las carteras”, detalla. “Por eso creemos que es buen momento para alargar la duración o la sensibilidad a los tipos de interés”.

Si la economía se ralentiza, ¿qué va a ser de la inflación? “La inflación va a ceder”, zanja Roque. “Si los precios de la energía se mantienen en la tendencia actual (el gas ha caído por debajo de 50 dólares cuando estuvo en 300 dólares, y el petróleo se ha quedado en los 80 dólares por barril), el efecto base va a hacer que la inflación en mayo o junio caiga sustancialmente”, argumenta el gestor. “Otra cosa es que la inflación no caiga tanto, que no llegue hasta aproximadamente el 3% que está esperando el mercado para finales de este año…”, expone. Por si se diese ese escenario, el equipo ha protegido las carteras alargando la duración de tipos hasta un nivel neutral. “Estamos siendo prudentes en ese sentido”, detalla.

Teniendo en cuenta todo este entorno, Roque considera que este es un momento histórico para entrar en renta fija. “Es un gran momento para entrar en renta fija”, asiente el gestor. “Esto es un momento que ha llegado para quedarse”, añade. En Bestinver somos de la filosofía que la elección del fondo tiene que venir marcada por el horizonte temporal del inversor. En ese entorno, la renta fija está focalizada para el corto plazo, pero ahora, el inversor que tiene varias opciones entre el Bestinver Corto Plazo a un 3,8% de TIR, el Bestinver Renta al 6% de TIR y Bestinver Deuda Corporativa al 8%. Asimismo, Roque considera que el actual entorno de renta fija también da mucha estabilidad al inversor que tiene ahorros a largo plazo. “Es una oportunidad muy buena para invertir en renta fija y con el sentido de estabilidad en el tiempo de estas TIR que nos garantizamos a largo plazo”, defiende Roque.


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